Cultura, desarrollo social y educación.
  Wilgen Navarro Velásquez

La cultura ha sido entendida como el conjunto de conceptos, creencias, valores, formas de reacción emocional, actitudes y pautas de conductas que existen en la sociedad. Pero, una visión dinámica de este concepto, permitiría entenderla como una actividad creadora del hombre y como desarrollo del mismo, a través de su creación material y de su auto creación. Esto implica que el desarrollo cultural de una sociedad no está dado solo por su creación técnico-científica político o artístico, sino principalmente por el sentido humano que encierran esas mismas cosas y que generan cambio y desarrollo espiritual en los individuos, en su creación socio productiva. Por tanto, el nivel cultural de una sociedad se debe medir por el grado de asimilación creadora de la cantidad de bienes y de riqueza material y espiritual creados en ella, por el grado de humanización en el pensamiento individual y colectivo, por las necesidades y valores que priman en la vida cotidiana, en el trabajo, en el tiempo libre, en el amor, en la felicidad, en todo lo que nos indica el nivel cultural de una sociedad.
Es lógico, el atraso económico y la dependencia técnico-científica constituyen una dificultad para el desarrollo cultural de los pueblos. Pero estos, solo contribuyen indirectamente a elevar este nivel.
La cultura es un campo en que se confrontan elementos ideológicos culturales tradicionalistas y progresistas, que es recomendable diferenciar, para que se desechen los elementos culturales que son consecuencias de la dominación y se recreen aquellos valores y procesos culturales que han permitido cultivar las cualidades humanas y que constituyen un verdadero potencial de desarrollo de lo nuevo desde la misma tradición, facilitando así la autogestión y la auto realización de los individuos y de la sociedad en su conjunto.
 El proceso cultural de cualquier sociedad, debe generar reflexiones críticas y de producción colectiva que contribuyan a que los individuos se reconozcan como humanos en su interrelación con los demás, con la naturaleza y con el mismo proceso cultural. Dado que la educación es un proceso que influye efectivamente en la formación de los individuos, en el desarrollo de su personalidad, en el conocimiento, en la asimilación de valores compartidos, dicho proceso está inmerso dentro del proceso de desarrollo cultural de la sociedad. Luego, sería deseable, que la educación no solo garantice la asimilación de la experiencia social nacional y universal, sino sobre todo que los individuos se relacionen creadoramente con tales experiencias y se autoformen a través del saber, del arte y del trabajo, es decir, que la educación debe formar la capacidad de asimilar y producir cultura en una forma dinámica.
 Bibliografía.
-FLOREZ, Rafael. Hacía una pedagogía del conocimiento. Ed. MCGRAW-HILL. Bogotá. 1994.
-BRIONES, Guillermo. Preparación y evaluación de proyectos educativos. Ed. Guadalupe. Bogotá. 1995.

*Lic. En Matemáticas. Especialista en Investigación Educativa.