REVISTA VESTIGIOS

De cómo se formó una cultura que giraba alrededor de los teatros


Hernando Elles Díaz*

Para la década del 50 en El Carmen de Bolívar alcanzaron a funcionar 3 teatros: Teatro Central (1944- 1992) Teatro Las Mercedes (1946-1957) y el Teatro Santafé (1959-1988); cada teatro funcionaba para determinado público: El Teatro Central se caracterizó por sus funciones dirigidas al pueblo raso, aquel que le gustaba las rancheras, las corridas a caballo, las películas sencillas y de fácil comprensión, la mayoría de los asistentes eran personas mayores, analfabetas y les costaba mucho ver los subtítulos de las películas extranjeras. Sus funciones comenzaban a las 7:30 pm. y normalmente terminaban a las 10:30 u 11:00 p.m.
El Teatro Las Mercedes tuvo una vida efímera, sus funciones eran de una sola película no se caracterizaba por los dobles, su pantalla era apta para las películas del formato Cinema Scope, es decir era una pantalla gigante, se convirtió más tarde en un Salón de Baile, actualmente funciona en el un Billar.
El Teatro Santafé, con pantalla gigante apta para el Cinema Scope con una de las mejores proyecciones de la Costa Atlántica y construida sobre una arquitectura moderna, a este teatro se le consideraba el de los intelectuales, sus asistentes presentaban un mayor nivel intelectual, se caracterizó por proyectar en sus funciones las grandes producciones cinematográficas de la época (Lo que el viento se llevó; 1938; Ben Hur 1959; Los Diez Mandamientos 1958; Buda 1960; Rey de Reyes 1963)
 El aspecto intelectual se reflejaba también por la posición ante los teatros, la asistencia al Santafé se constituía en un verdadero ritual, era necesario manejar un léxico correcto, ir bien vestido y preparado para la ocasión; al Central se entraba con mayor despreocupación era más popular, siempre se escuchaban gritos, era escándalo, lo importante de esto era que para asistir a una función los días sábado y domingo, equivalía a prepararse sobre unas normas y conductas éticas.
Las personas se reunían en el Parque Central y partían cada uno al teatro respectivo, lo normal era que la función del Teatro Central terminaría antes que el de Santafé, pero la costumbre era que él que saliera primero esperaba a que terminará la función en el otro teatro, para trasladarse a sus respectivos barrios y lugar de residencia, para conversar y analizar las películas que hablan visto en la pantalla. En el Teatro Central era normal ver la proyección de La Cucaracha (María Félix) La Vida de Pedro Infante, El Látigo Negro (Luis Aguilar) Emiliano Zapata (Antonio Aguilar); La Vida de Pancho Villa (Pedro Armendáriz) El Peñón de Las Animas (Jorge Negrete) etc. En el teatro Las Mercedes fue normal las proyecciones de las películas de Carlos Gardel (El día que me quieras, Mi Buenos Aires Querido, de Cantinflas y los estrenos de A La Hora Señalada con Gary Cooper y Fuerte Apache con Jhon Wayne y Henry Fonda. En el teatro Santafé se presentaron las grandes producciones por las características de su pantalla como lo fueron: Lo que el viento se llevó, La conquista del oeste, etc.
Para la década de los 80, la moneda colombiana se devalúo totalmente, los valores de alquiler de las películas se encarecieron, el poder adquisitivo del pueblo bajo, se comenzó por cerrar el Santafé, ya el Teatro de Las Mercedes tenía más de 20 años de haber sido cerrado. El Teatro Central se ahogó con la proyección de películas pornográficas, al igual que el 60% de los teatros en el país. Es de anotar que al municipio llegaban diferentes “chivitas” distribuidora de remedios (medicina) que en la parte de arriba llevaban unos proyectores de película de 16 mm. Los cuales se colocaban en diferentes sitios del pueblo buscaban una pared amplia pintada de blanco, en la cual presentaban las series de; Flash Gordon; Tom Six. Laramie Jim, Cisco Kid; Fantomas, proyecciones que demoraban una hora con treinta minutos y más; su proyección era totalmente gratis y el sitio predilecto era la colombiana en la plaza de Molongo.
Otro papel importante que acabaron los teatros fue la aparición de la televisión, hoy en día en cada hogar carmero hay un televisor, además contó también con la aparición de la televisión por cable o suscripción. ¿Será posible que algún día tengamos la Cinemateca Municipal?.  
                                   
Para recordar
Los Diez Mandamientos (Paramount) y Ben Hur (MGM) son las únicas películas que en la historia de estos teatros demoraron una semana (8 días) de continua proyección, estrenadas un viernes y fueron exhibidas de manera permanente durante sábado, domingo, lunes, martes, miércoles, jueves y viernes, una de estas proyecciones era presentada especialmente para los alumnos y estudiantes de esa época. Regreso del Infierno (Universal), Historia de la Segunda Guerra Mundial con Audie Murphi en el papel principal y que narró la historia del Soldado Norteamericano más condecorado por su participación en batalla, fue la única película presentada en los tres teatros, estrenada en el Teatro Las Mercedes, luego fue exhibida en el Central y más tarde reestrenada en el Santafé, en diferentes funciones y época, fue el mayor éxito taquillero con lleno hasta cerca de las pantallas.
Propaganda  

Los carteles, así se llamaban en que se avisaba la programación era instalada en las esquinas, en donde hoy funciona almacenes y droguería: el del Central en lo que hoy es la Droguería Nueva York; el de las Mercedes en la casa de Alesio Fríeri y el del Santafé en el almacén de los hermanos Palis. Estos recibían la visita constante de los cineastas que en una u otra forma definían su entrada o sus preferencias por la propaganda lujosa que se exhibía en ellos; decisión de que película seria vista de acuerdo con las figuras artísticas de los afiches, era la forma más práctica de vender, estos eran retirados de esos lugares e instalados después de las seis de la tarde en las puertas de sus respectivos teatros, pero ya la decisión estaba tomada.
La misma arquitectura de las construcciones de nuestro municipio, estilo republicano le daba un matiz diferente a las noches de nuestro pueblo, eran noches tranquilas en medio de luces que no alcanzaban a cubrir toda la oscuridad, la reunión de las personas, amigos y familias le daba un entorno cultural a las noches carmeras.
      *Abogado. (Q.E.P.D).