Gustavo Petro nuevo presidente de Colombia.
  

Según datos suministrados por la Registraduría Nacional, y escrutados el 100%, los resultados fueron los siguientes:
Gustavo Petro: 11'281.013 de votos 50,44% de la Coalición Pacto Histórico.
Rodolfo Hernández: 10'580.412 de votos 47,31% Liga de Gobernantes Anticorrupción.
Votos en blanco: 501.987

 

Gustavo Petro representa a los sectores inconformes del país, él perteneció al movimiento guerrillero M-19, surgido el 19 de abril de 1970, cuando le hicieron fraude al candidato presidencial Gustavo Rojas Pinilla a favor de Misael Pastrana Borrero, del partido conservador. Gustavo Petro estaba acompañado a la vicepresidencia por Francia Márquez, una líder afro, desplazada, luchadora social y defensora del medio ambiente. El movimiento Pacto Histórico es una alianza de sectores de izquierdas y progresistas, entre otros, el Polo Democrático Alternativo, el Movimiento Mais (Movimiento Alternativo Indígena y social), la Unión Patriótica, Colombia Humana, y muchos otros. Rodolfo Hernández pertenece a los sectores derechistas del país, apoyado por viejas maquinarias tradicionales y quien está procesado por corrupción, en su periodo cuando se desempeñada como alcalde de Bucaramanga, paradójicamente lo que dice que va a combatir.


Éxitos para el nuevo presidente de Colombia.

  
 

Comunidad internacional reclama elecciones justas en Colombia.

27 organizaciones internacionales estarán presentes en las elecciones del 29 de mayo, según el registrador nacional Alexander Vega, destacándose la Unión Europea, la Organización de Estados Americanos, el International Foundation for Electoral Systems (Estados Unidos), el Centro de Asesoría y Promoción Electoral (México), Transparencia Electoral (Argentina), el International Institute for Democracy and Electoral Assistance (sede en Suecia) y la Association of World Election Bodies (Corea del Sur). 
 

A última hora, 24 representantes demócratas le enviaron una carta al secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, sobre las elecciones en Colombia. Solicitan al Gobierno gringo que respete “el resultado de elecciones libres y justas al mismo tiempo que defiende la seguridad de sus participantes”. La carta habla sobre las amenazas que han sufrido Gustavo Petro y Francia Márquez y sobre las denuncias de fraude alrededor de la Registraduría. Le piden al Gobierno colombiano para que este “mantenga una postura de imparcialidad y respeto con respecto a las decisiones de los votantes colombianos”.  
 

Francia Márquez, una afrodescendiente al poder.

Su vida representa a los despojados, a los ninguneados, a los nadie que le han arrebatado todo, especialmente los sueños y esperanzas. Es una líder social, activista medioambiental, defensora de derechos humanos, feminista, abogada, es la esperanza de los que no tienen voz. Dentro de su reconocimiento mundial se destaca: Premio Nacional a la Defensa de los Derechos Humanos (2015), Premio Goldman para el medio ambiente (2018), 100 Mujeres de la BBC (2019). Ha luchado por sacar adelante a su familia y a su comunidad, trabajó en las minas, sus manos ampolladas por cargar con la discriminación y las desigualdades sociales de sus antepasados. Tener un color de piel diferente los condenaba al dolor, la exclusión, el exterminio como hicieron los europeos en tierras americanas, africanas y asiáticas. 
Algunos criollos heredaron las falsas ideologías de creerse los dueños del país, lo colocaron a su servicio, lo hicieron su pequeña parcela y las ganancias la mandaban a los grandes paraísos fiscales. En más de 200 años de supuesta independencia de España, han continuado los crímenes atroces, las desigualdades sociales y la discriminación en todos los aspectos. El conflicto, las guerras y las masacres se convirtieron en el pan diario, en un excelente negocio. Es la oportunidad de cambiar, el poder está en las personas, en su decisión sensata de elegir a sus gobernantes. De nada sirven los lamentos si vendemos nuestra conciencia por un tamal o una lámina de zinc. Francia Márquez y Gustavo Petro son la opción, por la dignidad personal, por una nación que necesita urgentes cambios.