Un hombre cualquiera
Luís Eduardo Bobadilla

Un hombre cualquiera.
Humilde,
pobre.
Con un traje cualquiera,
con una cara cualquiera,
con una mano derecha cualquiera.
Porque para estar con la rosa,
con el agua,
con los panes,
con la humildad,
con el pueblo,
no da derecho
sino a ser un hombre cualquiera.
Esto he querido ser yo:
Sencillamente un hombre cualquiera.