REVISTA VESTIGIOS

Venezuela recupera el control de Monómeros 

 

Esta determinación se tomó durante una reunión entre el superintendente de Sociedades de Colombia, Billy Escobar; el embajador venezolano en Bogotá, Félix Plasencia, y el presidente de la estatal Petroquímica de Venezuela (Pequiven), Pedro Rafael Tellechea Ruiz. En el encuentro se firmó un documento donde se formalizó la resolución sobre la compañía. Con esta decisión, la junta directiva designada por el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, asumirá las riendas de la empresa tras haber estado bajo el control del equipo nombrado por el exdiputado opositor Juan Guaidó, quien se autoproclamó "presidente encargado" en 2019. 

 

La decisión fue aprobada días antes por la Cámara de Comercio de Barranquilla, que aceptó la junta propuesta por Venezuela. Esta estará conformada por Iván Sánchez Hernández y Luis Molina Duque, en la gerencia. 


A finales de agosto el embajador colombiano en Venezuela, Armando Benedetti, había aseverado que la determinación había sido tomada y que el cambio de la junta directiva de la empresa llevaría unos meses.
En el gobierno de Iván Duque, presidente de Colombia, la empresa Monómeros pasó a manos de Juan Guaidó, el diputado autoproclamado presidente de Venezuela, junto a otros bienes que fueron saqueados al gobierno de Maduro con el apoyo de Estados Unidos, la empresa sufrió una estrepitosa caída en su producción durante la gestión del equipo nombrado por el exdiputado, al punto que tuvo que ser intervenida por las autoridades colombianas.


Los datos arrojan que en 2018 la producción de Monómeros era de más de 800.000 toneladas de fertilizantes y agroquímicos y estaba a 92 % de su capacidad total operativa. Un año después, la cifra bajó hasta las 176.000 toneladas, con una operatividad al 20 % de sus posibilidades.

 

Monómeros fue creada en 1967, por los presidentes Carlos Lleras Restrepo de Colombia, y Raúl Leoni, de Venezuela, tenía tres socios mayoritarios: el Instituto de Fomento Industrial (IFI) y Ecopetrol por Colombia, y el Instituto Venezolano de Petroquímica, por Venezuela. El objeto de la empresa era producir y comercializar fibras y resinas de nylon, fertilizantes y alimentos para animales, productos necesarios en la producción agropecuaria. 

 

En el año 2006, el presidente Álvaro Uribe vendió la participación colombiana en la empresa por 53 millones de dólares, y Venezuela se quedó con el 100% de la empresa, y Colombia debió importar a altos costos lo necesario para la producción agropecuaria. Un pésimo negocio para Colombia.